Lo que te hace perfecta, sin serlo, son esos millones de defectos, de los que no puedo evitar enamorarme cada día un poco. Todas esas dudas que recorren tu cabeza, donde el pelo se desordena. Me encanta verme en el cristal de tus gafas, y que me enseñes tus dientes al reír.
Te veo, y te quiero por todo lo que no eres. Envidio todo lo que no tienes.
No puedo evitar amar todas esas piezas que te faltan.
Supongo que siempre serás mi puzzle inacabado, imposible de terminar y montar. Imposible de domar.
Quizás por eso me gustas tanto, porque cada vez que algo nos hace sufrir y nos cuesta, nos acaba enamorando un poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario