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lunes, 24 de febrero de 2014

"Canción nº1"








Porque saltar al vacío no parece sencillo, y sin embargo lo hago cada día.
Porque cada vez que te saludo me acerco un poco más al precipicio, y cada vez estoy más cerca de caer.
Me voy haciendo cada vez más tuyo, y tú más de los demás.
Me quedo con cara de tonto cuando me veo al espejo, con esa cara de bobo que pongo cuando te miro. No puedo evitarlo, y me lanzo.
Y caigo, sin saber en qué momento me voy a pegar de boca contra el suelo. La adrenalina inunda mi torrente sanguíneo.Una sensación única, el sentir que me arropas y elevas hacia la superficie.
Quizás sea por fin el momento de volar, y no de caer.
Pero no me confío. De momento solo estoy planeando, y dependo de ti para sostenerme.
Es el riesgo que se corre al lanzarse al vacío, que es bastante fácil morir aplastado por tus pasiones.

No es tan fácil ..
calcular la distancia y dar el salto,
columpiarse sin pensar lo que hay debajo
y caerse y levantarse tan despacio
para recordar que pudo haber sido más largo,
que sabiéndolo nos hubiéramos soltado de manos,
que no hay intentos demasiado arriesgados,
que no hay besos sin intentos fracasados,
que no hay besos sin intentos ..
Hoy parece ..
que todo es más grande que pesado,
más entretenido que complicado.
Vas a pensar si podrás controlar una caída espectacular ...

miércoles, 19 de febrero de 2014

Excuses

Tratar de volar
Al ritmo de un verso
Al ritmo de un bolígrafo
Escribir en un folio
Y ver tus sueños brotar
Lo entiendes todo mejor
Comprendes que lo que querías
No era más que saber
Que poder expresar qué
Qué sabes,
Qué te aprieta
Qué te ahoga
Qué te mata
Solo quieres poner letra
A esa melodía que suena en tu cabeza
La melodía de la melancolía
La letra que es poesía
Sin ser más que una mancha
Sobre un folio amarillento
Que acoge como huésped el dolor de un corazón

lunes, 10 de febrero de 2014

Frutos de la locura

Una esquizofrenia constante, que me hace plantearme una y otra vez que todo va mal, aunque vaya bien.
Una tristeza que me agota y termina por invadirme, termina por convencerme.
Convencerme de que todo lo que escribo debe ser triste y autocompasivo.
Esta locura me lleva a querer desaparecer, a quitarme de en medio por un tiempo. Me anima, mostrándome que en realidad a nadie le iba a molestar, que sobro.
Escucho al corazón, en busca de consejo, pero cada latido es mudo, sin alma.
Doy por hecho que se ha cansado de darme ideas estúpidas, esperanzas vacías, y me alegro por ello. Es genial.
Pero ahora no tengo quién me invite a soñar, quien me haga luchar. Ahora estamos solos yo y mi cerebro enfermo, cada vez más locos, cada vez más raros.
Estamos juntos en ésto, y a pesar de ello mi escritura sigue sin ser inteligente, sigue sonando a pesadilla.

domingo, 9 de febrero de 2014

Y golpes, y golpes, y golpes, y golpes, Y GRITOS

Y de pronto, sin más, sonríes, te ríes por dentro, alzas la cabeza y avanzas.
Los palos siguen cayendo, cada vez más fuertes, cada vez más precisos.
Tú sigues, te defiendes de ellos riéndote, tu risa es tu mejor arma.
No se rinden, continúan dando golpes, y empiezas a temblar.
Pero sigues, sí, tú sigues, porque nadie es más fuerte que tu ánimo.
Te lo dices a ti mismo, no te rindas joder, no te rindas.
Y otro golpe, y otro, y otro.
Todos ríen, y caes al suelo. Estás solo, es la triste realidad.
Pides ayuda para seguir, solo empujones.
Con cada lágrima que derramas, las carcajadas son más  más fuertes.
Te ríes una última vez, en silencio.
 Piensas en lo pobre de sus vidas, deben sentirse frustrados al ver que aún aguantas en pie.
De repente, el último golpe. No ha sido el más fuerte, ni siquiera preciso.
Pero ha sido el último.
Lo notas, algo en tu cabeza estalla, se desordena. Nada es igual, y explotas.
Empiezas a gritar, a preguntar ¿POR QUÉ, POR QUÉ?
Y de nuevo risas, y silencio.
Se ha terminado, conseguido, han acabado contigo con el menor de los golpes, y eso es lo que queda de ti: un derrotado a la mínima.

Decepciones y putadas

Al final, quieras o no, los que te van a acabar jodiendo el día son los demás. A veces es mejor estar solo, con un poco de música muda, poniéndole letra. 

Una letra acorde a tu estado de ánimo, una letra que describa lo que sientes.

Una letra que haga llorar al que la lea, incluso sin música, incluso aunque el único que la lea seas tú mismo.

Una letra que tenga tu alma impresa, impregnada en ella.

Una letra que cante por si sola, que sea poesía, que esté viva.


Hace mucho que intento captar esa esencia, escribir esa letra que me aleje del mundo. Pero no puedo, estoy más dentro que nunca, y eso me mata.

Hace mucho, demasiado, que no escribo agusto, que lo hago forzado, sin ese "alma".

Hace mucho que no dejo mis sentimientos pegados al papel y al bolígrafo, que no me veo pintado en el folio.

Es horrible leerte de nuevo, y ver que no hay nada de ti escrito, que lo que lees no eres tú, sino otro yo mucho más falso, y mucho más mediocre.

Cada vez que me veo escribiendo así, me dan ganas de borrar lo que digo. Pero supongo que, a pesar de todo, algo de mi sí que dejo entre estas letras.

Al fin y al cabo escribo para hacer durar mis recuerdos, para poder rememorar sentimientos, aunque éstos sean decepciones hacia mi mismo.

Quizás algún día me lea, y me decepcione de ver qué hay escrito. Pero quizá eso sea lo que quería rememorar, quizá el sentimiento que esconden estos textos sean eso, decepciones.


sábado, 8 de febrero de 2014

Triturar mi corazón con ingredientes

Sentí un tornado en mi estómago, abalanzándose hambriento sobre mi ánimo.
Me devoraba, entero, y sucumbí.
Busque rápidamente una salida, un boli y un papel era lo único que tenía a mano. Observé, medio atontado, cómo todo ese tornado, todo ese torbellino de sentimientos que se arremolinaba en mi, salía como palabras. Salían ligeras, pero estaban cargadas de pesares. Eran palabras que guardaban noches en vela, algunas tenían nombre y apellidos.
Otras eran solo caprichosos adornos del texto, y otras tenían la pasión y la furia del que las escribía.
Me di cuenta de todo lo que llevaba dentro, y me sorprendió notar como a medida que escribía, mis problemas me abandonaban a vuela pluma.
Fue así como descubrí que escribir era un desahogo mayor que cualquier psicólogo, y que solo con un boli y una pluma podía descargar este mar interior que me ahogaba cada noche.
Quizás no me hacía feliz, pero me quitaba parte de la tristeza que ya contenía, y eso era un verdadero alivio.

Buenas noches desde el infierno

El viejo piano, ajado y lleno de polvo, me hizo revivir, sentir de nuevo.
Eran notas frías, tristes, ni siquiera estaban bien hiladas. No pegaban, no encajaban.
Pero tenían el alma de quien las tocaba.
Pensé que quizá podría por fin saber qué me pasaba, qué sentía, si me sentaba a escucharme tocar.
No pude.
Unos acordes sencillos me llevaron de nuevo a soñar, a mirar tu rostro quemado en una vieja fotografía.
El tiempo, amarillo, se había colocado en ella. Pero ahí seguía tu sonrisa, eternamente joven.
La veía moverse, podía oír tu risa saliendo del marco, llenando mis oídos.
Vi tus labios, como si los hubieses dejado pegados a los míos la última vez que intercambiamos aliento.
Sentía todo aquello, mientras tocaba el piano, y fue tan hermoso que me costó reconocer que era falso...
De pronto me vi, de nuevo, enredado en mis sueños. Me habían atrapado, como veces atrás, pensando en tu rostro.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Gritos (Ruido)

¿Cómo se escribe un grito? ¿Alguien lo sabe? Supongo que en la vida es más fácil escribir los sentimientos que sobre un folio... Pero hoy siento grito. Sé que no está bien expresado, pero no se expresarme, no encuentro palabras últimamente, y eso es lo que me hace sentirme como me siento.
Estoy desnudo, desprotegido sin mis palabras. Me acostumbré a construirme un escudo con ellas, cuando la vida me dañaba, pero hoy no he podido, no he sabido construir una frase adecuada que calme mi ira, mi estado anímico. Supongo que estoy perdiendo ese "don", el don de hcaer de las palabras un fuerte, un refugio al dolor. Y eso me asusta,¿significa que ahora soy más vulnerable, aún, al daño? Pero,¿cómo va a ser eso? Es difícil ser más vulnerable de lo que ya soy, total, cada toque me duele como una patada en el estómago.
 No, espero no haber perdido la palabra, porque si algún día pasa eso, estaré muy cerca de la oscura.

lunes, 3 de febrero de 2014

Hola , yo

Recuerdo que una vez una chica, bastante guapa, por cierto, me dijo que era todo un poeta, que le encantaba cómo escribía.
Yo andaba, y ando, bastante colado por ella, y aquellas palabras fueron una bocanada de aire fresco para mis pulmones, un chute de adrenalina para mi ego.
Me empecé a creer que alguien realmente leía lo que escribía, y que era bueno.
Pero no. Me puse a leer lo que decía en mi blog, no eran más que tonterías sobre amor y depresiones. ¿A quién le interesa eso? Eso no es poesía, y ni siquiera es hermoso. Total,¿que hay de bello en ver a un idiota quejarse de lo mal que le va todo?
No hay nada, joder, nada.
Pero qué quieres que te diga, es así como sobrevivo al día a día. Escapo de la monotonía escribiendo, me sale solo.
De veras que siento no ser el poeta que desearía ser, pero ni siquiera lo intento.
Todo lo que digo sale, yo solo pongo el texto sobre la pantalla.
 Y bueno, todo esto no ha venido a cuento de nada, llevaba mucho sin tener inspiración para escribir, sin hablar con mis lectores invisibles(e inexistentes) y sin desahogarme frente al folio. Y cuando las palabras por fin llegan a tu mente no las puedes dejar perderse, por muy absurdas que resulten.