Porque saltar al vacío no parece sencillo, y sin embargo lo hago cada día.
Porque cada vez que te saludo me acerco un poco más al precipicio, y cada vez estoy más cerca de caer.
Me voy haciendo cada vez más tuyo, y tú más de los demás.
Me quedo con cara de tonto cuando me veo al espejo, con esa cara de bobo que pongo cuando te miro. No puedo evitarlo, y me lanzo.
Y caigo, sin saber en qué momento me voy a pegar de boca contra el suelo. La adrenalina inunda mi torrente sanguíneo.Una sensación única, el sentir que me arropas y elevas hacia la superficie.
Quizás sea por fin el momento de volar, y no de caer.
Pero no me confío. De momento solo estoy planeando, y dependo de ti para sostenerme.
Es el riesgo que se corre al lanzarse al vacío, que es bastante fácil morir aplastado por tus pasiones.
No es tan fácil ..
calcular la distancia y dar el salto,
columpiarse sin pensar lo que hay debajo
y caerse y levantarse tan despacio
para recordar que pudo haber sido más largo,
que sabiéndolo nos hubiéramos soltado de manos,
que no hay intentos demasiado arriesgados,
que no hay besos sin intentos fracasados,
que no hay besos sin intentos ..
Hoy parece ..
que todo es más grande que pesado,
más entretenido que complicado.
Vas a pensar si podrás controlar una caída espectacular ...