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domingo, 30 de noviembre de 2014

Ausencias

Soy un poeta de ausencias.
Me falta valentía para escribirte los versos al oído, para decirle a tus ojos eso que nunca han escuchado, pero que ellos ya saben.
Me faltan días del calendario para escribir en un diario todos los sueños rotos, para leerme llorar por cada promesa incumplida.
Me falta esperanza para seguir pensando en que es posible, me falta inocencia para seguir creyéndote. No me quedan fuerzas, ni ganas, ni tiempo, para seguir escuchándote hablar de los dos, como si fuese cierto.
Pero lo peor es que me faltan las ganas de olvidarte, de deshacer estos nudos que aprietan mi estómago. De desatar mi garganta, y gritarte a la cara que ya no me dueles más.
Pero estás muy adentro. Y claro que me dueles.
Y me faltas en la cama.
Y es que cuando faltas, cuando noto tu ausencia, me sale poesia. Porque soy un poeta de ausencias.
 Y tú eres la eterna ausente en mi vida

viernes, 28 de noviembre de 2014

Tienes que saber





El invierno asoma por las esquinas de mi cama, y el mundo fuera parece que va a caerse, que va a volar. La monotonía de una mesa-camilla, de libros, estudios y momentos de estrés se hace cada día más insoportablemente aburrida.

Ahora es cuando busco el calor en cada rincón de la ciudad, un lugar donde escapar del frío que me agobia, del peso del tiempo que no pasa, o peor, que pasa mientras nada nuevo ocurre.

Y no sé cómo, pero siempre acabaré refugiado en la esperanza de tu cama, de tu mirada buscando la mía, de encontrar en ti todas las respuestas que me faltan. Busco que, algún día, todo esto que he soñado tantas veces se haga realidad. Como si por repetirla mil veces, esta mentira se hiciera realidad.

Pero los días pasan y el frío cada día es más hondo, el precipicio de mi cama más alto, y más me asusta.


martes, 25 de noviembre de 2014

.

Son los versos más bellos aquellos que se escriben cuando ya no queda nada.
Son los versos que, más que versos, son parches, los que al leerlos abren las heridas de los recuerdos.
Son los versos que escribimos por la noche, muertos de miedo, llenos de ira y rencor, los que sacan el arte de nosotros, los que desatan la pasión.
Es cuando todo sale mal, cuando todo termina, o ni siquiera empieza, cuando somos capaces de inspirar el llanto del papel y la tinta.
Cuando lo hemos perdido todo, y ya solo nos quedan nuestras palabras. Entonces éstas se hacen grandes, e invaden todo tu ser, y te envuelven y protegen del frío.
Cuando hemos caído, y no hay nada que nos levante, aprendemos, de pronto, a escribir de nuevo. volvemos a revivir los sentimientos que encerramos entre besos, abrazos, y noches a su lado.
 Salen a flote, y nos duelen cuando salen. Pero escapan y se pierden entre versos vacíos, entre versos rotos.
Y, cuando por fin deshojamos el diario de su presencia, los volvemos a leer, y revivimos todo aquello que sentimos, y que escribimos entre lágrimas.

domingo, 23 de noviembre de 2014

El peso de la levedad

-Sabía que ibas a hacer eso.
+¿Cómo? Ni siquiera yo lo sabía
-Porque sufro, es la única manera de llamar tu atención.

Hemos dejado atrás una vida inventada, marcada de sueños que nunca se hicieron realidad.
He dejado en tu cama todas tus promesas incumplidas, todas las tardes de verano que no pasé contigo. todas las noches de invierno que sentí el frío silencio de tu ausencia.
Y todo el dolor de un corazón que se ha cansado de descomponerse.
Perdona si tu cama pesa más de la cuenta, pero allí he dejado las cosas que me sobran, y otras tantas que me faltan.
Porque pesan más tus ausencias, que todo lo que traje conmigo.
Dejé atrás ya la ilusión de niño enamorado, de la noche de reyes en la que te dejé el mejor regalo.
Te he dejado la cuenta de los días que no pasaste a mi lado. El precio es elevado, y creo que nunca podrás pagar las deudas que me debes, ni que quieras hacerlo.
Te he dejado en la mesita de noche otra carta de amor, de esas que te escribí hace unos años, y unos folios en blanco.
Quizás en ellos pueda otro de tus amantes escribir esa historia de amor que yo solo pude soñar.
Quizá sea el diario de un nuevo navegante a bordo de tu cama.
Te dejo todo aquello que tengo, y todo lo que me falta. No me lo devuelvas, porque ya no lo quiero. Porque no son recuerdos, son sueños rotos, pesadillas. Y pesan demasiado.


viernes, 21 de noviembre de 2014

Cicatrices y esguinces en el alma y las rodillas


Qué importa perder o ganar
O reír o llorar
Si al final me paso el invierno esperando a que vengas a verme
Y al final no se bien
Si besar
O matar
O quemarnos vivos en el sofá


Te quiero y te odio
Te busco y me escondo

Y qué más da, si pase lo que pase yo siempre estaré allí, y tú, como siempre, nunca me vendrás a visitar.
No importa las veces que la cagues, porque siempre estaré yo para arreglarlo, cagándola el doble.
Da igual que te enfades, a ti no te hace falta, porque siempre tendré yo la culpa, y acabaré pidiéndote perdón por amar tanto, por este amor tonto.
No tengo remedio,no puedo evitarlo. Y da igual lo que digas, porque voy a quererte más que ayer.
Mientras no te rindas, seguiré tirando. Pero tú eres más fuerte, eso está claro, sino ya estarías aquí.

Pero no me doy por vencido. Aunque debería. Ya he caído tantas veces... Pero no quiero, quiero seguir jugando, y he hecho un all in por ti. Y lo he perdido todo.
Ahora solo me quedan sueños rotos, esguinces en el alma y las rodillas.
Y cicatrices con tu nombre

Y no te has enterado
que esta vida no se puede rebobinar
¿Cuántos cuellos se han roto a mirar atrás?

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Pena y estupidez

Últimamente mi autoestima no levanta el vuelo, y me siento tan débil por eso...
Casi me dan ganas  de agradecerte que me dediques un tiempo, que me hagas sentirme especial.
Pero luego vuelves a tus cosas, y se me pasa.
Supongo que no estoy acostumbrado a la atención, y la poca que me prestas no me ha resultado suficiente. Pero aún así es genial. Y te quiero por ello. Te quiero por hacerme creer que no pierdo tiempo contigo.
Pero te odio también por eso, porque realmente lo pierdo.
Realmente creo que el problema es mío. Nunca tuve novia, ni nadie que me diese los buenos días a menudo. No intento dar pena, es solo la verdad. Aunque dé pena.
Supongo que es parte de la condición humana, eso de querer algo que nunca tuvimos. Y no, no hablo de novias, solo de algo parecido a eso. Solo sentir que para alguien soy tan útil como tú lo eres para mi.
Solo quiero alguien que me de las buenas noches, que me haga olvidar que el mundo se acaba, y que el tiempo pasa. Alguien con quien pasar las horas muertas
Alguien con quien refugiarte, que arregle tus malos días.
Pero supongo que eso no es fácil, y que cuando lo encuentre no lo sabré siquiera.
Es penoso, porque sé que algún día la encontraré, y me cansaré pronto. Es parte de esa estupidez humana antes mencionada. La estupidez de perseguir sueños imposible que, una vez conseguidos, dejan de ser sueños. La estupidez de amar lo inalcanzable y odiar la realidad.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Silencio, se rueda

Me da miedo el silencio que hoy envuelve todo.
La casa vacía muestra mejor todos los huecos de mi alma, todas las cosas que me fallan, que me faltan.
Puedo recorrer cada rincón del pensamiento, y tropezar y reescribir las cicatrices que me hice. Y me da miedo.
Puedo escuchar mis sentimientos, que no dejan de gritar en mi cabeza. Han despertado, y vienen a acompañarme ahora que estoy solo.
Oigo los latidos de mi corazón, y el sonido del teclado, y solo así sé que no estoy muerto. Y que aún existo.
Puedo escucharme respirar, a duras penas, y puedo verme divagar sobre el papel. Puedo sentir el viento frío que entra por las ventanas, puedo ver el rojo del cielo que anuncia una noche inminente.
Me he sorprendido escuchando al silencio, y me he sorprendido de nuevo al recordar tu voz.
Aunque haga ya meses que no sé nada de ti, ahora me acuerdo.
Recuerdo que en algún momento los silencios eran menos tenebrosos, eran más bellos.  Porque eran interrumpidos por tu risa, por tu respiración y tu voz.
Así estoy, reabriendo las heridas que quedaron cerradas, buscando unos recuerdos que yacían enterrados.
Hoy solo quedan los ecos de tu voz. Y ahora, con la casa vacía y callada, los puedo oír más fuertes que nunca.

Y es por eso que este silencio me da miedo, porque tú lo llenas sin estar aquí.

Temerte cerca

No sé que escribirte
Qué decirte. Que te duela.
Quiero que leas esto, y que sientas las balas que atraviesan mi corazón cada vez que te escribo; y que sientas cómo las ganas de todo se esfuman sin dejar una nota siquiera.
Quiero que sientas mi rabia, que la desesperanza y la tristeza te corten el aliento cada vez que te rompa el corazón (un poco más). Que te sientas idiota por espiarme en la distancia, por preguntarme, y por leer mis respuestas condescendientes.
Quiero que sientas la impaciencia y las ganas de un momento que no llega. La melancolía de un nunca jamás, de ese encuentro que nunca tuvimos. 
Quiero que te enamores de mi, de esta forma estúpida en la que yo lo he hecho.
Quiero que sientas la duda recorrerte el alma en cada mensaje, y quiero que sientas la certeza de que nada de lo que digas va a servir de nada. Que sepas que nunca vas a estar entre mis sábanas, y mucho menos entre mis sueños.
Que te des cuenta de que persigues un sueño imposible, y que aún así no seas capaz de parar. Quiero que sufras, como yo lo he hecho siguiéndote.
Quiero tenerte detrás, a pesar de todo. Ver cómo te humillas, cómo me pides perdón cuando yo tenga la culpa. Quiero que nada de lo que haga tenga consecuencias. 
Quiero que te enfades por cada plan que se tuerce, que tuerzo. Quiero que te enfades conmigo, que me quieras odiar. Y que me quieras tanto, que me odies por no poder odiarme.
Que me escribas cada mañana, y que me contestes al instante. Quiero sentir que te tengo, y que sientas que yo no soy de nadie, y mucho menos tuyo.

Pero lo que de verdad quiero, y no sé cómo arreglarlo, es tenerte cerca. Y sé que eso es algo aún más imposible. Y eso me da miedo.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Basado en sentimientos, y no en hecho reales.

Ayer nos mató el tiempo
Hoy nos mata la distancia
Nos queda un tesoro,
y es vernos poco.
Con miles de kilómetros tras de mi
cada vez que te abrazo de nuevo.
Me duele no verte,
pero amo el reencuentro.
Odio la espera
El tiempo que no pasa
Pero el tiempo que paso contigo
consuela todo este sufrimiento.
O quizás no.
No sé si sale rentable,
y si ese "tesoro" es de provecho.
Hay días que me sorprendo contando.
Cuento las horas que quedan para verte
Y se hacen eternas.
Y quizás la espera no se compensa
Tantas horas en vela
Tanta esperanza acumulada
No se arregla con unos besos desesperados
Con abrazos precipitados.
Con amarnos deprisa y sin frenos.
Necesito tiempo,
mucho más tiempo a tu lado
Necesito espacio,
mucho menos espacio entre nosotros.
Necesito sentirte cerca,
que te llame y vengas.
Que pueda improvisar una noche contigo
Sin tener que mirar la agenda
Sin tener que darme cuenta
de que el tiempo pasa
y sigo sin verte siquiera.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Pues eso

Yo soy de los que les gusta hablarse a sí mismos.
Me gusta encerrarme en jaulas de papel, 
entre el olor a tinta y sangre seca
Siempre fui de secar mis lágrimas al sol
Nunca tuve a nadie a mi lado
Alguien que me dijese:
¨No estás solo, yo siempre te he acompañado¨
Yo siempre fui de sobrevivir
De superar la nostalgia de unos besos que nunca di
De echar de menos los sueños
De los que se preocupan más de imaginar 
que de vivir.
De los lobos solitarios
O de los locos solitarios más bien.
De los que escriben por necesidad
Y comparten su dolor con la libreta
No hago esto para gustar
Aunque no te voy a engañar
Me encanta que me digas poeta
Me gusta gustar
Pero yo no soy poeta.
Solo soy un pobre loco
Que se ahoga en la superficie
Que hace de una gota un vaso de whisky
De los que se ahoga en la orilla
Entre mares de alcohol
Me enamoro con facilidad
Pero no enamoro
Solo me emborracho y lloro
y escribo sin saber qué digo
Cargado de nostalgia
Y de sueños rotos

Carlos Siles





Tú dices que no vales nada
Yo digo que a veces pareces un hada
Tú dices que no me mereces
Yo digo que pareces tonta
A veces te mereces medio mundo
Mil canciones
Y un espejo que no te engañe

Ríe
Canta
Baila
Posa
Siéntete preciosa
A la mierda esas tonterías,
Bienvenida a la vida.
No te engañes,
Solo mira
¿Para qué vas a robarte tiempo
a ti misma?

Medio mundo
Mil canciones
Y un espejo

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Lo merezco

El viento ha golpeado por fin mi ventana. El frío ha calado mis huesos. La lluvia ha calado mi ropa. El otoño ha llegado. Y ha despejado mi mente.
Estoy solo, te has ido. Y has dejado tras de ti el frío, y el recuerdo del fuego que ardía en tus ojos.
Te has perdido, sin avisar, tal como llegaste.
Ya no huele a perfume, y ahora no encuentro marcas en mi cuello. Se han desvanecido.
He despertado de un sueño, y tú no estás ya para despertarme.
No sé si podrás leer esto, porque no sé si has sido cierta, o solo un producto de mi mente.
Te has ido, como una estación, y has acabado con las mariposas que aún resistían los últimos días del verano. Noto como pesan, pero ya no se mueven. No han soportado el frío que has dejado.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Supongo que un clavo saca otro clavo, y una musa sustituye a otra

Las escaleras son interminables si no hay quién te espere después.

Yo te estuve esperando, o eso me dicen mis sueños. Esperando verte allí, tumbada en mi cama, apoyada en mi espalda. Una espera interminable, y estúpida.
Esperaba tu calor dándome escalofríos, y tu voz dejándome mudo.
Y te escribía y describía en cada texto. Intentaba hacerte mía, un poco más.
Pero todo lo que decía era mentira, y a cada frase pronunciada sentía que me perdía.
Te acomodaste en mis sueños, y será difícil sacarte de allí. Te dejé pasar, te abrí la puerta a mi interior. Y ya no encuentro la llave.
Y ahora, cada vez que escribo, te describo. Cada texto mío es tuyo, y en cada entrada firmas tu nombre.
Te has apoderado de lo que creí siempre mío, que es mi escritura. Te has convertido en una motivación, en una musa perfecta.
Cada vez que te mueves ,me dueles, y cada vez que me dueles, me invitas a escribirte de nuevo.
Porque me recuerdas que sigues allí instalada en mis sueños. Supongo que vives bien en ellos, al fin y al cabo son condescendientes contigo, no te voy a mentir.
A mí, como a ti, pequeña fantasía, también me gustaría vivir en ellos.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Me gustas

Tú no eres perfecta, y lo prefiero así. Nada es perfecto. Lo perfecto es aburrido, y lo aburrido no es importante.

Lo que te hace perfecta, sin serlo, son esos millones de defectos, de los que no puedo evitar enamorarme cada día un poco. Todas esas dudas que recorren tu cabeza, donde el pelo se desordena. Me encanta verme en el cristal de tus gafas, y que me enseñes tus dientes al reír. 
Te veo, y te quiero por todo lo que no eres. Envidio todo lo que no tienes.
No puedo evitar amar todas esas piezas que te faltan. 
Supongo que siempre serás mi puzzle inacabado, imposible de terminar y montar. Imposible de domar.
Quizás por eso me gustas tanto, porque cada vez que algo nos hace sufrir y nos cuesta, nos acaba enamorando un poco.

GAB

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.

Con estos pocos versos Becquer describe lo que es para él la poesía, y creo que no hay mejor definición que "Poesía eres tú". Porque la poesía somos nosotros, vive dentro de cada uno.
Para mí la poesía no son más que los sentimientos que afloran de nosotros, y que nos invitan a escribir.
Puedes hacerlo mejor o peor, llegar a millones de personas, o solo a una. Puede que tires los textos al terminar, o que los borres antes de acabar. Pero en cada letra que escribimos, queriendo expresar lo que sale del corazón, destilamos un poco de poesía.
Ser poeta no es más que expresarse, las personas son poesía viva, pura belleza.