No he sido capaz de inspirarme siquiera, y he tenido que callar al oír cómo se hacían con mi alma, y le daban forma.
Hay canciones que simplemente,te leen el ánimo, y no puedes describir lo que producen, porque ya todo está escrito en esa letra.
Y es por eso que hoy me limito a callar, a escuchar y a dejar que esa voz penetre en mi como un puñal, que me rasgue los sentidos, y me deje tumbado sin poder siquiera respirar.
Seguramente ahora estés bailando
con gente alrededor deseándote, mirándote,
como yo te miraba en el salón
dónde movías para mí
esas caderas de algodón.
Y hay una niña abajo en la escalera,
que cada vez que bajo pregunta por ti
y me pregunto qué será de mí,
si habrá alguien más después de ti,
si todavía me recuerdas.
Ay mi amor
No sabes lo que ha sido verte
sentada en el sofá de en frente,
hablando de los dos
como el que habla de algo suficiente
para vivir eternamente,
y hoy canto la canción,
la que jure jamás hacerte.
Curioso vivir en tu ciudad y nunca verte,
que suerte, saberte tan hermosa,
hay gente que ya perdió la vida por quererte,
nunca como yo.
Difícil seguir ahora adelante
mas lo intento, no es cierto
que pueda amarte más.
Mi niña que te están abrazando,
separaste la paz del verbo amar,
desde que ahora te canta.
Ay mi amor
no sabes lo que ha sido verte
mirándome a los ojos, vuelve,
pero esta vez si puedes quiéreme
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