+¿Cómo? Ni siquiera yo lo sabía
-Porque sufro, es la única manera de llamar tu atención.
Hemos dejado atrás una vida inventada, marcada de sueños que nunca se hicieron realidad.
He dejado en tu cama todas tus promesas incumplidas, todas las tardes de verano que no pasé contigo. todas las noches de invierno que sentí el frío silencio de tu ausencia.
Y todo el dolor de un corazón que se ha cansado de descomponerse.
Perdona si tu cama pesa más de la cuenta, pero allí he dejado las cosas que me sobran, y otras tantas que me faltan.
Porque pesan más tus ausencias, que todo lo que traje conmigo.
Dejé atrás ya la ilusión de niño enamorado, de la noche de reyes en la que te dejé el mejor regalo.
Te he dejado la cuenta de los días que no pasaste a mi lado. El precio es elevado, y creo que nunca podrás pagar las deudas que me debes, ni que quieras hacerlo.
Te he dejado en la mesita de noche otra carta de amor, de esas que te escribí hace unos años, y unos folios en blanco.
Quizás en ellos pueda otro de tus amantes escribir esa historia de amor que yo solo pude soñar.
Quizá sea el diario de un nuevo navegante a bordo de tu cama.
Te dejo todo aquello que tengo, y todo lo que me falta. No me lo devuelvas, porque ya no lo quiero. Porque no son recuerdos, son sueños rotos, pesadillas. Y pesan demasiado.
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