Traté de recordar el tedio y la constancia de aquellos días, tan estúpidos. Como si fueran los verdaderos. Como los únicos que me sirvieron para disfrutar del momento. Aquellas lecciones que dabas, aquellas veces que incitabas a este corazón inerte a soñar, cuando me enseñabas a volar, a valorar cada segundo contigo.
Como si tu risa en las noches de verano hubiese sido la mejor de las brisas. Cada soplo de alegría, un movimiento de viento.
Como si por cada beso me hicieses vivir cien años más, como si tu mirada fuese la luz capaz de iluminar mi alma. Noches en vela, siendo tú la estrella. Noches buscando algo nuevo que contar, que decirte para que te quedases a mi lado.
Trato de recordar aquellos días que parecían eternos, como si quisiese sentir de nuevo todo aquello.
Pero intento olvidar mi miedo a perderte, mis celos cada vez que tus ojos no correspondían a los míos.
Trato de olvidarte perdida, ausente. El dolor y la tristeza de notar otro sabor en tus labios, otra luz en tus ojos marrones, cada vez más oscuros.
Olvidar cada lágrima derramada sobre el bolígrafo de madrugada.
Cada noche en vela sin estrella, sin la melodía de tu risa, ni la luz de tus ojos.
Como si eso no hubiese ocurrido.
Como si todo el sufrimiento hubiese valido la pena.
Ahora en wordpress: vidasancheski.wordpress.com
También me desahogo en twitter: @delpi1
lunes, 16 de junio de 2014
jueves, 12 de junio de 2014
En fin, serás una obsesión más en mi mente
Quizá escribirte a estas horas, de pie junto a la cama, no sirva de mucho.
Porque no es nada más que lo mismo de siempre.
Pero no puedo evitarlo, porque te recuerdo y me sale solo escribirte.
Estoy seguro de que pensarías lo peor de mi si te dijese lo que veo en ti. Por eso callo a gritos de boli y papel.
Esta obsesión por dibujarte con letras que ni yo ni nadie puede entender. Simplemente ven a un loco tecleando rápido palabras vacías. Incluso a veces yo me veo, y no puedo evitar reírme de mí mismo.
Pero igual tampoco puedo evitar escribirte de nuevo, dejarte otro hueco en mi mente, si es que aún queda alguno libre que no ocupes tú.
Porque no es nada más que lo mismo de siempre.
Pero no puedo evitarlo, porque te recuerdo y me sale solo escribirte.
Estoy seguro de que pensarías lo peor de mi si te dijese lo que veo en ti. Por eso callo a gritos de boli y papel.
Esta obsesión por dibujarte con letras que ni yo ni nadie puede entender. Simplemente ven a un loco tecleando rápido palabras vacías. Incluso a veces yo me veo, y no puedo evitar reírme de mí mismo.
Pero igual tampoco puedo evitar escribirte de nuevo, dejarte otro hueco en mi mente, si es que aún queda alguno libre que no ocupes tú.
lunes, 9 de junio de 2014
Lee
Recitarte mis versos
Es algo absurdo
No ya porque mi voz
Seca y triste
Estropearía la magia
Sino porque la magia
Está en que mis versos
Sean tuyos,
En que los pronuncies con tu voz
Solo por eso escribo
Para imaginarte leyendo
Para imaginarme escuchando
Para vernos mezclados entre versos
Y es que tu voz es la única
La única que quiero escuchar
La única melodía de mis letras
Versar es la forma de tenerte
De tenernos
Yo a ti, cuando te escribo
Y tú a mi cuando recitas
Por favor
Pronúnciame
Es algo absurdo
No ya porque mi voz
Seca y triste
Estropearía la magia
Sino porque la magia
Está en que mis versos
Sean tuyos,
En que los pronuncies con tu voz
Solo por eso escribo
Para imaginarte leyendo
Para imaginarme escuchando
Para vernos mezclados entre versos
Y es que tu voz es la única
La única que quiero escuchar
La única melodía de mis letras
Versar es la forma de tenerte
De tenernos
Yo a ti, cuando te escribo
Y tú a mi cuando recitas
Por favor
Pronúnciame
miércoles, 4 de junio de 2014
El miedo a perder
El miedo al rechazo siempre me ha atormentado. He desperdiciado miles de oportunidades por vergüenza. Por no atreverme a invitarte a una copa, o a un café, o un cigarro, quién sabe. Siempre he vivido en el "Qué podría haber sido", pero nunca es. Y no aprendo. Estoy destinado al "Qué sería", y no al "Qué será".
Pero es obvio, también. Si cuando he tenido iniciativa me he dado de boca, la esperanza se acaba borrando. De poco vale ya confiar, si la experiencia es nefasta.
Como dos gatos acostados
Que típica escena
De amor suicida.
Me miras, con ojos de fuego
Y enciendes un cigarro
Me ves, me pierdo
En tus ojos oscuros
Dicen que el marrón es aburrido
Pero ellos nunca se perdieron en tus ojos
Supongo que adivinas
Que estoy pensando en ti
Otra vez
En tus labios,
acercándose a los míos
En tu aliento,
Inundando mi pecho
En tu respiración
Marcando el ritmo de mi corazón
No me quedan palabras
Solo queda el deseo
Pero tú no lo dices
No decimos nada
Parece que no hace falta
¿O sí?
Solo reacciono cuando das la vuelta
Y me dejas tu olor
pegado a la ropa
Cuando dejas tu rostro
Pegado en el alma
Pero es tarde,
Y ya te has ido
Cuando, de pronto
Sale de mis labios
Un te quiero.
Pero es obvio, también. Si cuando he tenido iniciativa me he dado de boca, la esperanza se acaba borrando. De poco vale ya confiar, si la experiencia es nefasta.
Como dos gatos acostados
Que típica escena
De amor suicida.
Me miras, con ojos de fuego
Y enciendes un cigarro
Me ves, me pierdo
En tus ojos oscuros
Dicen que el marrón es aburrido
Pero ellos nunca se perdieron en tus ojos
Supongo que adivinas
Que estoy pensando en ti
Otra vez
En tus labios,
acercándose a los míos
En tu aliento,
Inundando mi pecho
En tu respiración
Marcando el ritmo de mi corazón
No me quedan palabras
Solo queda el deseo
Pero tú no lo dices
No decimos nada
Parece que no hace falta
¿O sí?
Solo reacciono cuando das la vuelta
Y me dejas tu olor
pegado a la ropa
Cuando dejas tu rostro
Pegado en el alma
Pero es tarde,
Y ya te has ido
Cuando, de pronto
Sale de mis labios
Un te quiero.
lunes, 2 de junio de 2014
Y me enfado
Mis borradores están llenos de errores, de pensamientos locos, de tu nombre.
Y es que cada vez que lo pienso, lo pronuncio, y acude a mis labios, mi cabeza da un vuelco, y vuela. Empieza a divagar, a pensar, y yo, como un loco pronunciando tu nombre.
Y me lo han dicho ya más de una vez, que por las noches te sueño, y por la mañana la resaca me impide concentrarme en otra cosa.
Porque has vuelto a mi vida, con otro rostro quizá, aunque siempre tú. Y cuando pienso en otra, no puedo evitar recordarte.
Porque tú, mi maestra, me enseñaste a querer hasta la locura, a amar hasta a la más loca. Preferiblemente.
Y es triste, y es así. Que cada vez que intento crear algo nuevo, que intento desahogar el pensamiento escribiendo, acudes, te invito a venir. Y no fallas, porque estás ahí. Y creo que nunca podré olvidarte.
Y me enfado, porque no es justo. Te has acomodado en mi mente, y ya no sales, no puedo sacarte.
Y me enfado, porque me pongo celoso cuando ellas me hablan de otros, pero yo no te puedo sacar de aquí.
Y me enfado, porque veo lo estúpido que es todo, lo absurdo de seguir pensándote. Veo que la culpa no es más que mía. Pero cuando empiezo a intentar cambiarme, borro lo que he escrito y empiezo otro borrador con tu nombre,
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)