Le pedí consejos a la chica equivocada. Ella no conocía lo que me pasaba, no sabía ni podía consolar esta ansiedad, no podía ni quería desatarme de este nudo. Un nudo que a mi cuello se abrazaba, mientras me dejaba sin aliento y me robaba mis últimos momentos.
Ya ni hablaba, me decía que ya no la quería.. Pero lo que no veía es la soga que me ahogaba. La dejé partir sin poder siquiera hacerla sonreir. Se fue llorando, y maldiciendo el día que se enamoró de mi. Dejó aquí solo su tristeza, sus lágrimas inundaron toda la habitación.
Y ahora, cargado con esta tristeza me remito a su recuerdo para ver si me consuela. Pero ya ni me relaja el sonido del teclado ni el sonido de su música.
Necesito algo más, más allá del material, quizás sea eso amor, o quizás sea olvidar. Sí, seguro que es eso. Solo necesito dejar de pensar, solo necesito actuar y nada más. Solo olvidando volveré a sonreir, a ser feliz
No hay comentarios:
Publicar un comentario