Ahora en wordpress: vidasancheski.wordpress.com
También me desahogo en twitter: @delpi1
jueves, 25 de septiembre de 2014
Con tu sonrisa yo enciendo el mundo
Sé que pronto ni siquiera mis lágrimas recordarás. Que se secarán por sí solas, y que borrarás mi rastro sin pensarlo.
Sé que pronto alguien ocupará mi hueco, ocupará mi espacio, si es que hubo alguno, en tu corazón.
Como hemos cambiado.
Nos gritamos los defectos al oído, nos dañamos los tímpanos y el alma. Nos dijimos verdades, y eso fue lo más duro.
Descubrimos la verdad el uno del otro. Pudimos vernos desnudos, completamente descubiertos de la protección de la mentira.
Y ahora, desprotegido y malherido, siento un dolor enorme al pensar en todo lo que hice mal. Al pensar que ya nada podrá volver a su ritmo normal. Que todo ha cambiado.
No, no me gustan los cambios. Pero no te tienes que preocupar por mi. Tampoco creo que lo hagas. Dejaré que te des la vuelta. Te miraré el culo por ultima vez, y me despediré de aquellos besos para siempre.
Pero tranquila, pronto volveremos a encontrarnos. Quizás no me reconozcas, tendrás otro rostro, otro pelo, y otro nombre también. Empezaremos de cero, como prometimos. Interpretaremos de nuevo esta gran obra que fue nuestra vida juntos. Y volverás a pensar que lo que digo va en serio, y volveré a creerme lo que dices. Volveré a caer en tus brazos. Podré decirte de nuevo que te quiero, y podrás no corresponderme otra vez. Volverán los sueños rotos, las promesas vacías, nuevas despedidas, otro adiós.
Volveremos a empezar de cero, y volveremos a acabar en cero.
martes, 23 de septiembre de 2014
Hoy te quiero mucho menos que ayer, pero menos que mañana
"Ayer te vi, sé que eras tú, pidiendo fuego en un café, con un hombre mayor que tú. Riendo sin saber por qué, después de tantos años, habías cambiado tanto...
Y yo seguí espiándote, seguí observándote beber aquel café, que sería express y con leche fría. O tal vez, te hayan cambiado el gusto los desengaños pero sé que estás mejor. Te sienta bien el pelo corto, y creo que él pensará igual por como estaba, hipnotizado sin hablar. Lo sé porque antes era yo quien ocupaba su papel"
A veces, sin poder evitarlo, nos refugiamos en el dolor, sabiendo que esa opción no es la más sana.
Cuando algo nos daña, tratamos de recordarlo, no sé por qué pasa, pero es absurdo.
Yo, como tantos, me refugio en las canciones. busco las que me hagan llorar. quizás así pueda deshacerme y desaparecer por un rato.
Mientras escucho estas canciones no dejo de pensar, mientras canto la letra se escapa tu nombre, y mientras escribo su letra pinto tu cara.
Ni siquiera escribo nada bueno, pero no puedo evitarlo. Sale de dentro. Me veo casi obligado a escribirte una eterna penúltima carta.
No pondré el sello, ni remitente ni dirección. No quiero dejar huellas, porque sé el dolor que esas huellas provocan. El dolor que esas pisadas pueden hacer en el corazón.
lunes, 22 de septiembre de 2014
Leyendo quizá se me olvide tu cara
Igual lloro sangre esta noche, y si así es, llenaré de nuevo mis tinteros. Y utilizaré esa sangre para escribir los versos más tristes. Usaré esos pedazos de corazón roto para darles forma, e igual por fin encuentro una frase que le de sentido a ésto .
O igual ni siquiera eso. Solo escribir con esos trozos de mis sueños, de mis ilusas esperanzas. Quizá con escribirlo basta. Ya mañana pensaré mejor en todo lo que hoy estoy diciendo, en todo lo que estoy escribiendo.
Es el problema de recitarte cuando estoy ciego de rabia y orgullo, hundido y perdido, sin rumbo ni verso fijo.

viernes, 19 de septiembre de 2014
I will wait for you
Te diré mil veces que te echo de menos, que esperaré cada día a verte cruzar mi puerta. Y que te quiero, te lo diré hasta que te canses, o hasta que me acabe creyendo que te importa.
Te escribiré los textos que pidas, y los que no pidas también.
¿Y? ¿Eso cambiará algo? No creo. Igual que hasta ahora, aquí sigo, mirando estrellas que me recuerden a tus ojos, oliendo perfumes que huelen a tu ropa. Echándote de menos, esperándote, queriéndote, para nada.
No término de creerme lo que me dices. No confío en que esto sea posible. Ni siquiera creo que tenga algún sentido.
Pienso que este estúpido juego que hemos creado, este intercambio de "te quieros" vacíos, no hacen más que destruirme. Derrumban mi mundo. Porque cada uno de ellos suena más falso que el anterior. De nada me sirve repetirlo mil veces, porque esta mentira nunca será cierta, por mucho que quiera.
Y seguiremos jugando a hacerme daño, y yo seguiré esperando una explicación, esperando que algo cobre sentido, esperándote. Y seguiré fingiendo que me creo tus palabras, intentando creer que me quieres. Y tú seguirás creyendo que me engañas, y que soy un tonto feliz. Sin darte cuenta de que hace mucho que no me creo ni a mi.
Te escribiré los textos que pidas, y los que no pidas también.
¿Y? ¿Eso cambiará algo? No creo. Igual que hasta ahora, aquí sigo, mirando estrellas que me recuerden a tus ojos, oliendo perfumes que huelen a tu ropa. Echándote de menos, esperándote, queriéndote, para nada.
No término de creerme lo que me dices. No confío en que esto sea posible. Ni siquiera creo que tenga algún sentido.
Pienso que este estúpido juego que hemos creado, este intercambio de "te quieros" vacíos, no hacen más que destruirme. Derrumban mi mundo. Porque cada uno de ellos suena más falso que el anterior. De nada me sirve repetirlo mil veces, porque esta mentira nunca será cierta, por mucho que quiera.
Y seguiremos jugando a hacerme daño, y yo seguiré esperando una explicación, esperando que algo cobre sentido, esperándote. Y seguiré fingiendo que me creo tus palabras, intentando creer que me quieres. Y tú seguirás creyendo que me engañas, y que soy un tonto feliz. Sin darte cuenta de que hace mucho que no me creo ni a mi.
domingo, 14 de septiembre de 2014
A pensar un poco más
En noches como esta me pregunto si todo esto ha merecido la pena. Si han merecido mis lágrimas todas estas historias de amor imposible.
Si los encuentros furtivos con el amor verdadero me han servido de algo. Si he aprendido, al menos a perder, que parece que es lo único que he podido hacer.
Me pregunto si tantas perdidas, tantas declaraciones de amor, tantos besos robados. Si esos pequeños momentos felices que he pasado, compensan todo este repentino dolor.
Quizás no.
Puede que, después de todo, los imposibles no sean más que formas de autodestruirme poco a poco, luchando por una causa perdida. Una especie de tortura, en la que se juntan la esperanza, y el desaliento, el amor, y el desamor, la felicidad, y la tristeza.
Un torbellino de sentimientos que hacen de mi experiencia sobre el amor una montaña rusa de sin sentidos.
En noches como esta me toca pensar en qué estoy pensando cuando sigo luchando por un amor que no puedo ver, en el que ya casi ni creo, y que me come por dentro.
Quizás ya me toca pensar en todo eso, cuando ya estoy cansado, y la noche se ha cerrado. Cuando ya no me queda más que el silencio, la soledad. Cuando, definitivamente, me he cansado de sentir, y me he puesto a pensar un poco.
Ahí está el problema: quizás debería empezar a pensar un poco de quién quiero estar enamorado, y no dejarme guiar por mis sentimientos.
Así me ahorraré este inútil vaivén de sensaciones. Este dolor.
Debería empezar a elaborar un amor más lógico, más inteligente.
Si los encuentros furtivos con el amor verdadero me han servido de algo. Si he aprendido, al menos a perder, que parece que es lo único que he podido hacer.
Me pregunto si tantas perdidas, tantas declaraciones de amor, tantos besos robados. Si esos pequeños momentos felices que he pasado, compensan todo este repentino dolor.
Quizás no.
Puede que, después de todo, los imposibles no sean más que formas de autodestruirme poco a poco, luchando por una causa perdida. Una especie de tortura, en la que se juntan la esperanza, y el desaliento, el amor, y el desamor, la felicidad, y la tristeza.
Un torbellino de sentimientos que hacen de mi experiencia sobre el amor una montaña rusa de sin sentidos.
En noches como esta me toca pensar en qué estoy pensando cuando sigo luchando por un amor que no puedo ver, en el que ya casi ni creo, y que me come por dentro.
Quizás ya me toca pensar en todo eso, cuando ya estoy cansado, y la noche se ha cerrado. Cuando ya no me queda más que el silencio, la soledad. Cuando, definitivamente, me he cansado de sentir, y me he puesto a pensar un poco.
Ahí está el problema: quizás debería empezar a pensar un poco de quién quiero estar enamorado, y no dejarme guiar por mis sentimientos.
Así me ahorraré este inútil vaivén de sensaciones. Este dolor.
Debería empezar a elaborar un amor más lógico, más inteligente.
martes, 26 de agosto de 2014
Nadie como tú
Nos miramos y supimos que era imposible, que pronto acabaría el sueño y la realidad nos podría. Que aquella farsa no tenía sentido, debía acabar.
Ya no sé si fui yo, o fuiste tú. Quizás los dos. Pero no podía seguir. Y me marché. O te marchaste, aún no sé.
Solo recuerdo aquel vacío, aquellas ganas de gritar y disparar.
No sirvió de nada. Detrás de cada esquina, de cada mirada, estabas tú.
Todos los labios sabían a tu carmín, y oler tu perfume era imaginarte de nuevo, rememorar tu pelo entre mis dedos, tus ojos clavados en mi.
Ya no recuerdo si dolió más tu presencia o tu ausencia. Solo recuerdo el sabor a sal en las mejillas, las ojeras con tu nombre, el tacto de tus labios en cada soplo de viento.
Ya no recuerdo si estaba loco cuando me dejaste, o si me volví loco de pensarte.
Ya no sé si fui yo, o fuiste tú. Quizás los dos. Pero no podía seguir. Y me marché. O te marchaste, aún no sé.
Solo recuerdo aquel vacío, aquellas ganas de gritar y disparar.
No sirvió de nada. Detrás de cada esquina, de cada mirada, estabas tú.
Todos los labios sabían a tu carmín, y oler tu perfume era imaginarte de nuevo, rememorar tu pelo entre mis dedos, tus ojos clavados en mi.
Ya no recuerdo si dolió más tu presencia o tu ausencia. Solo recuerdo el sabor a sal en las mejillas, las ojeras con tu nombre, el tacto de tus labios en cada soplo de viento.
Ya no recuerdo si estaba loco cuando me dejaste, o si me volví loco de pensarte.
lunes, 25 de agosto de 2014
¿Cómo has tenido valor de hacer una canción de amor?
Y jugábamos a ese juego sin saber que nos hacíamos daño, que a cada paso que dábamos nos acercábamos a un abismo.
Y nos amábamos sin saberlo. O quizás sabiéndolo, pero sin importarnos.
Éramos tontos, y estábamos enamorados(aunque para el caso, era lo mismo).
Y no quisimos rendirnos, a pesar de que todo estaba en contra, de que nada nos aseguraba el triunfo. Era más fuerte el coraje que la suerte.
Pero el destino no atiende a razones. Y cuando nos golpeó, lo hizo sin cuidado.
No nos importaba el daño, no éramos conscientes del dolor, hasta que lo sufrimos.
Y entonces, ya destrozados, nos preguntamos si realmente toda aquella historia de amor no fue más que un suicidio, una tontería adolescente.
Y nos preguntamos si de verdad nos quisimos. Y allí nos perdimos.
Y nos amábamos sin saberlo. O quizás sabiéndolo, pero sin importarnos.
Éramos tontos, y estábamos enamorados(aunque para el caso, era lo mismo).
Y no quisimos rendirnos, a pesar de que todo estaba en contra, de que nada nos aseguraba el triunfo. Era más fuerte el coraje que la suerte.
Pero el destino no atiende a razones. Y cuando nos golpeó, lo hizo sin cuidado.
No nos importaba el daño, no éramos conscientes del dolor, hasta que lo sufrimos.
Y entonces, ya destrozados, nos preguntamos si realmente toda aquella historia de amor no fue más que un suicidio, una tontería adolescente.
Y nos preguntamos si de verdad nos quisimos. Y allí nos perdimos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)