Me dijo te llevo al sol, no te desveles. No te preocupes, que el tiempo fluya , que la inspiración vuele y el amor te llene. Me dijo que aguardara, que mantuviera la esperanza. Me dijo: yo te alzaré con mis dedos y te arroparé en mi pelo en las noches de frío y pánico. Tú, simplemente, ámame. Fue un trato simple, y lo cumplí con creces.
Pero ella no estaba dispuesta, prefirió dejarlo en mis manos, y la situación me pudo. Buscó en mi la luz que yo buscaba en ella, y poco a poco nos fuimos apagando, incapaces de conseguir iluminar la vida. Conforme ella me miraba y buceaba en mi alma, a mi se me perdía y vaciaba la vida, y cada vez que sonreía, mi interior se descomponía. En mil pedazos me rompía, pedazos que volaban hacia el horizonte hasta perderse allá donde se perdían los sueños incompletos y las horas muertas.
Pasaban a vivir en el mundo en el que vivo, el mundo de imposibles y verdades falseadas. Allí, donde acudía cada noche a refugiarme en la poesía y en la música, y donde, lejos de hallar consuelo, encontraba a mi tristeza.
Esta pequeña me engañó otra vez, me prometió la vida, escondida en un cuerpo dulce y unos labios tensos. Me habló de felicidad, de amores aún posibles, y me deje llevar, sin darme cuenta que a donde iba era al mundo del que venía. Maldita tristeza y su dulzura, me llevaron otra vez al mundo recóndito de la melancolía
Ahora en wordpress: vidasancheski.wordpress.com
También me desahogo en twitter: @delpi1
sábado, 11 de mayo de 2013
jueves, 9 de mayo de 2013
Quizás un día la lluvia tape mi sonrisa
La gente cree que me parece fácil sonreír, que mis bromas las hago simplemente para ofender, y que me río porque me creo que soy más. Pero lo que no comprenden es que todas estas risas esconden algo más.
La gente piensa que sonrío porque soy inmensamente feliz, y eso les molesta. ¿Qué egoísta no?
Bueno, pues ahora os daréis cuenta de que no es así, y quizás por fin vosotros os traguéis la envidia y sonriáis, al ver que en el fondo soy un pobre atormentado.
Hoy quizás se den ya cuenta de que sonrío para tapar mi frustración por no ser nada. Sonrío para sentir que no me he rendido todavía ante las circunstancias, y para sentir que por lo menos hoy no me hundiré en el fango.
Pero ay, maldito egoísmo humano. Me veis "feliz", enseñando orgulloso mis dientes en una curva sinuosa, y deseáis cerrármela con un golpe certero. ¿no os dais cuenta de que, cuanto más lo intentais, cuanto más me duele, más sonrío? No voy a llorar delante vuestra, no , solo lloro, y solo escribo si estoy solo. Escribo mis lágrimas en las hojas de mis folios, en entradas de mi blog. Intento retenerlas para saber por qué sonrío. Y lo veo claro. Leo entre líneas y me veo a mi nadando solo entre un océano de miradas, que inquisitivas me desprecian. Que prefieren ignorar mi ironía, y les da igual mi tono sucio y roto, porque solo les importan ellos.
Son tan suyos, que hasta piensan que el egoísta soy yo. Que no me sacrifico, que no lucho por quien quiero. Que no peleo, que no sudo, que no lloro... Ilustres ignorantes, malditos egoístas, no os dais cuenta de lo mucho que yo lucho para hacerme un hueco en vuestras vidas vacías. Lucho cada día por llenarlas de alegría, por darles la luz que le falta a la mía. Verles sonreír, eso es lo que me anima a poder ser feliz.
Y por eso cada día veo que mi sonrisa es inútil. Quizás un día la esconda y quién sabe, quizás ese día sonriáis vosotros.
La gente piensa que sonrío porque soy inmensamente feliz, y eso les molesta. ¿Qué egoísta no?
Bueno, pues ahora os daréis cuenta de que no es así, y quizás por fin vosotros os traguéis la envidia y sonriáis, al ver que en el fondo soy un pobre atormentado.
Hoy quizás se den ya cuenta de que sonrío para tapar mi frustración por no ser nada. Sonrío para sentir que no me he rendido todavía ante las circunstancias, y para sentir que por lo menos hoy no me hundiré en el fango.
Pero ay, maldito egoísmo humano. Me veis "feliz", enseñando orgulloso mis dientes en una curva sinuosa, y deseáis cerrármela con un golpe certero. ¿no os dais cuenta de que, cuanto más lo intentais, cuanto más me duele, más sonrío? No voy a llorar delante vuestra, no , solo lloro, y solo escribo si estoy solo. Escribo mis lágrimas en las hojas de mis folios, en entradas de mi blog. Intento retenerlas para saber por qué sonrío. Y lo veo claro. Leo entre líneas y me veo a mi nadando solo entre un océano de miradas, que inquisitivas me desprecian. Que prefieren ignorar mi ironía, y les da igual mi tono sucio y roto, porque solo les importan ellos.
Son tan suyos, que hasta piensan que el egoísta soy yo. Que no me sacrifico, que no lucho por quien quiero. Que no peleo, que no sudo, que no lloro... Ilustres ignorantes, malditos egoístas, no os dais cuenta de lo mucho que yo lucho para hacerme un hueco en vuestras vidas vacías. Lucho cada día por llenarlas de alegría, por darles la luz que le falta a la mía. Verles sonreír, eso es lo que me anima a poder ser feliz.
Y por eso cada día veo que mi sonrisa es inútil. Quizás un día la esconda y quién sabe, quizás ese día sonriáis vosotros.
sábado, 4 de mayo de 2013
La hora de los sueños incompletos
Escuché una vez que esta era la hora de los sueños incompletos, la del los pensamientos melancólicos que vienen a visitarte. Vienen para verte, para oírte susurrar, quizás llorar, para que nunca estemos solos, siempre están ellos allí, para ayudarte a salir y poder sobrevivir. Pero a veces es mejor morir que convivir con los sueños que te duelen con solo pensar en ellos.
Y es que son pensamientos duros, muy tristes, y rotos. Sí, lo peor es que están rotos. A estas horas descubres que tus sueños están rotos, y que el trozo que les falta no se encuentra fácilmente Más bien es imposible que algún día se reparen, y por eso es mejor abandonarlos y buscar otros.
Una pena que el pequeño, por ínfimo que sea, resto de esperanza que se queda entre los pedazos vuelva una y otra vez a visitarte, en medio de la noche, a la hora de los sueños inccompletos
Y es que son pensamientos duros, muy tristes, y rotos. Sí, lo peor es que están rotos. A estas horas descubres que tus sueños están rotos, y que el trozo que les falta no se encuentra fácilmente Más bien es imposible que algún día se reparen, y por eso es mejor abandonarlos y buscar otros.
Una pena que el pequeño, por ínfimo que sea, resto de esperanza que se queda entre los pedazos vuelva una y otra vez a visitarte, en medio de la noche, a la hora de los sueños inccompletos
viernes, 3 de mayo de 2013
Tú eres fuego y yo papel
La tarde se ha puesto triste, la lluvia inunda la calle, pero la gente sale sin importar que truene o llueve. Yo, mientras tanto, sigo aquí encerrado entre mis letras, entre mis libros, y creyéndome poeta.
No dejo de pensar que quiero verte, no dejo de pensar que si te veo me derrumbo. La tarde es gris como tus ojos, tus ojos... Esconden una luz extraña que me atrae y me consume, como el fuego. Sí, tus ojos son el fuego que me evita tiritar, pero me acerco, y me olvido de pensar que estoy hecho de papel. Me acerco y quemo al mismo tiempo, siento tu contacto, y me debato entre el placer y el dolor, pero me atraes con tanta fuerza que no me importa que me mates.
Ahora entiendo que no sirve de nada regalarte mi poesía, porque te la entrego y se consume entre tu risa. Tú eres fuego, das calor y me agotas, me limitas a cenizas cuando te intento besar.
Eres tajante cuando me obligas a parar, y te alejas sin hablar durante los días de tormenta. Evitas el contacto con el agua de mi alma, no quieres que te moje y se apague tu pasión. Mas luego vuelves, cuando el sol brilla con fuerza y me das tanto calor, que te alejo de mi cuerpo por miedo a acabar en polvo.
Y ya no piensas regresar hasta que te invoque, y entre el frío del invierno te mire y te toque.
En las noches como ésta te quiero junto a mi, y te llamo con ternura para que me des calor. Y sí, me das tu compañía pero me quitas la vida, porque cuando yo te toco todo yo se desvanece.
Tú eres fuego, yo un papel que busca ser ceniza con tal de tocar tus llamas.
No dejo de pensar que quiero verte, no dejo de pensar que si te veo me derrumbo. La tarde es gris como tus ojos, tus ojos... Esconden una luz extraña que me atrae y me consume, como el fuego. Sí, tus ojos son el fuego que me evita tiritar, pero me acerco, y me olvido de pensar que estoy hecho de papel. Me acerco y quemo al mismo tiempo, siento tu contacto, y me debato entre el placer y el dolor, pero me atraes con tanta fuerza que no me importa que me mates.
Ahora entiendo que no sirve de nada regalarte mi poesía, porque te la entrego y se consume entre tu risa. Tú eres fuego, das calor y me agotas, me limitas a cenizas cuando te intento besar.
Eres tajante cuando me obligas a parar, y te alejas sin hablar durante los días de tormenta. Evitas el contacto con el agua de mi alma, no quieres que te moje y se apague tu pasión. Mas luego vuelves, cuando el sol brilla con fuerza y me das tanto calor, que te alejo de mi cuerpo por miedo a acabar en polvo.
Y ya no piensas regresar hasta que te invoque, y entre el frío del invierno te mire y te toque.
En las noches como ésta te quiero junto a mi, y te llamo con ternura para que me des calor. Y sí, me das tu compañía pero me quitas la vida, porque cuando yo te toco todo yo se desvanece.
Tú eres fuego, yo un papel que busca ser ceniza con tal de tocar tus llamas.
jueves, 2 de mayo de 2013
¿Sueños rotos? Sueños sucios
Voy, cagada tras cagada, pero voy. Me hago fuerte a cada paso que doy, y cuando retrocedo es solo para tomar carrerilla.
Golpe a golpe avanzo, o lo intento, entre este mar de gente que me empuja y arremete, cargados de rabia y prisa, sedientos de éxito y ávidos de méritos, a costa de quien sea. Me pisotean los sueños y los recojo, día tras día, entre el polvo del camino. Los sacudo y me los hecho a la espalda, bien guardados, o eso creo.
Pero pronto, y no puedo evitar saberlo, alguien llegará y los pisoteará de nuevo. Ellos también lo saben, y me miran alicaídos, cariacontecidos. Los noto tensos y deseosos de marcharse, de dejarme solo.
Cada vez que se me caen se manchan, y cada vez que se manchan, se hartan un poco más de mi. Y es normal, yo también lo hago.
Están cansados de seguirme, con desgana, en empresas imposibles, cansados de ver que nada funciona. Parece que todo lo que busco apenas consigo intentarlo. Al final siempre llega alguien, más fuerte o más listo, y tira mis sueños sin tapujos hacia el frío del asfalto.
Igual que ellos, la esperanza cada día viene menos a visitarme, y quizás algún día se vaya y ya no vuelva.
Cómo temo el día que esto pase, el día que la vea marchar y no regrese. Cogerá la puerta de mis sueños, y la cerrará con llave, para que los pobres míos no tengan que sufrir conmigo. Ay, cómo temo que esto pase, porque en ese momento, lo sé, estaré muerto.
Golpe a golpe avanzo, o lo intento, entre este mar de gente que me empuja y arremete, cargados de rabia y prisa, sedientos de éxito y ávidos de méritos, a costa de quien sea. Me pisotean los sueños y los recojo, día tras día, entre el polvo del camino. Los sacudo y me los hecho a la espalda, bien guardados, o eso creo.
Pero pronto, y no puedo evitar saberlo, alguien llegará y los pisoteará de nuevo. Ellos también lo saben, y me miran alicaídos, cariacontecidos. Los noto tensos y deseosos de marcharse, de dejarme solo.
Cada vez que se me caen se manchan, y cada vez que se manchan, se hartan un poco más de mi. Y es normal, yo también lo hago.
Están cansados de seguirme, con desgana, en empresas imposibles, cansados de ver que nada funciona. Parece que todo lo que busco apenas consigo intentarlo. Al final siempre llega alguien, más fuerte o más listo, y tira mis sueños sin tapujos hacia el frío del asfalto.
Igual que ellos, la esperanza cada día viene menos a visitarme, y quizás algún día se vaya y ya no vuelva.
Cómo temo el día que esto pase, el día que la vea marchar y no regrese. Cogerá la puerta de mis sueños, y la cerrará con llave, para que los pobres míos no tengan que sufrir conmigo. Ay, cómo temo que esto pase, porque en ese momento, lo sé, estaré muerto.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Machado
Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.
¿Recuerdas?
Le pedí consejos a la chica equivocada. Ella no conocía lo que me pasaba, no sabía ni podía consolar esta ansiedad, no podía ni quería desatarme de este nudo. Un nudo que a mi cuello se abrazaba, mientras me dejaba sin aliento y me robaba mis últimos momentos.
Ya ni hablaba, me decía que ya no la quería.. Pero lo que no veía es la soga que me ahogaba. La dejé partir sin poder siquiera hacerla sonreir. Se fue llorando, y maldiciendo el día que se enamoró de mi. Dejó aquí solo su tristeza, sus lágrimas inundaron toda la habitación.
Y ahora, cargado con esta tristeza me remito a su recuerdo para ver si me consuela. Pero ya ni me relaja el sonido del teclado ni el sonido de su música.
Necesito algo más, más allá del material, quizás sea eso amor, o quizás sea olvidar. Sí, seguro que es eso. Solo necesito dejar de pensar, solo necesito actuar y nada más. Solo olvidando volveré a sonreir, a ser feliz
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)