Sigo esperando que alguien me entienda, que alguien me abrace y me diga: Yo estoy aquí, contigo. Pero no, no puedo ser tan egoísta, porque espero que los demás me digan lo que siento sin saberlo siquiera yo.
Y no es la primera vez que me planto ante este dilema, el dilema de pensar en alguien sin rostro, el dilema de mirar hacia un futuro nebuloso, el dilema de buscar solución a un problema indefinible...
Como digo, no sabía bien qué hacer, por eso pensé que escribiendo esto aclararía mis pensamientos, pero ni siquiera soy capaz de expresarlos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario