Estos momentos tienen una forma definida, la forma de una mujer. La veo cada vez que me da por mirar hacia atrás, por recordar.
La veo acompañada de otros hombres, la observo perdida entre las sábanas de personas que la supieron aprovechar.
En noches como esta me sorprendo aún recordando que fue lo que salió mal, que me llevo al final, a caer en el abismo.
Y no paro de pensarlo, no puedo evitarlo, porque, al fin y al cabo, desde ese momento mi vida se derrumba día sí, día también
No hay comentarios:
Publicar un comentario