Una tensión que aplasta mi pecho cada vez que pienso en todo lo que ocurre a mi alrededor. Me siento asfixiado por una sensación que me invade por dentro.
Cada día que pasa te conozco menos. Fuimos algo grande, y acabamos en nada. Estuvimos unidos, y ahora nos separamos cada vez más.
Quizás fue culpa mía, por intentarlo muy rápido. O quizás fue tuya, por subirme a una nube y, más tarde, tirarme de ella.
La cuestión es, sin duda, que no volverá a ser como antes, nada funcionará ya, no podré arreglar lo que hice mal. Y, en definitiva, no seremos lo que intentamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario