Imagínese que a usted le regalan
un queso por su cumpleaños, y un hombre que por allí pasa le exige que le pague
un 20% de ese queso. ¿Absurdo? Bueno, según la lógica de la izquierda usted
deber pagar, pues no se ha ganado ese queso trabajando, ha trabajado el otro.
Y no, no vale decir que su amigo se lo ha regalado, que lo hace
desinteresadamente. Usted es dueño de un valioso queso, mientras que otros no
lo tienen. Además, seguramente su amigo lo ha robado, como hacen todos los que
tienen algo en propiedad.
El otro día estuve hablando con mis padres sobre la
posibilidad de heredar la casa que ahora poseen ellos.
Mi sorpresa, desagradable sorpresa, fue escuchar cómo me decían que sí, que yo heredaría una casa… y que el Estado también.
Mi sorpresa, desagradable sorpresa, fue escuchar cómo me decían que sí, que yo heredaría una casa… y que el Estado también.
¿Cómo? Bueno, es simple. ¿Usted tiene propiedad privada? ¿¡SÍ!?
Madre mía, no sabe la suerte que tiene, ¡¡USTED ES RICO!!. Ya, ya sé que usted
ha trabajado 40 años para pagar esa casa, pero eso da igual, es rico.
Sé que no tiene un piso en NY, que solo es una casita a las
afueras de Granada, ¡pero usted es jodidamente (¿se puede decir eso aquí?)
rico! Y por eso mismo, usted va a pagar más impuestos que nadie.
¿No lo entiende? Bueno, yo se lo explico de manera sencilla.
Usted, bueno, sus padres (y madres, por si luego me acusan
de machista), llegaron a una casita al norte de Granada con la esperanza de
labrar una familia y trabajar para ella.
Tuvieron tres hijos preciosos, el último el mejor, claro
(guiño ególatra hacia mi persona).
Les pagaron una educación, una comida y un hogar. Aún lo hacen, de hecho (no vamos a hablar en pasado, me suena mal).
Una hipoteca para pagar una casa, algo corriente. Todos los días se levantan a las 6 o 7 de la mañana, se duchan, se visten y acuden fielmente al trabajo. A final de mes llega un sueldo, bueno, parte de él.
Pongamos que en limpio son 3000€ (menudo pastizal, ¿eh?) Entre dos, 6000 “kilos”. Bueno, lo siento, pero es hora de desgravar: que si 100 eurillos de ¿Seguridad? Social, que si otros 100 en gasto público (o sea, gastillos (de) políticos), y bueno, otros tantos euros que a saber para qué sirven.
Les pagaron una educación, una comida y un hogar. Aún lo hacen, de hecho (no vamos a hablar en pasado, me suena mal).
Una hipoteca para pagar una casa, algo corriente. Todos los días se levantan a las 6 o 7 de la mañana, se duchan, se visten y acuden fielmente al trabajo. A final de mes llega un sueldo, bueno, parte de él.
Pongamos que en limpio son 3000€ (menudo pastizal, ¿eh?) Entre dos, 6000 “kilos”. Bueno, lo siento, pero es hora de desgravar: que si 100 eurillos de ¿Seguridad? Social, que si otros 100 en gasto público (o sea, gastillos (de) políticos), y bueno, otros tantos euros que a saber para qué sirven.
Total, finalmente nos quedamos con unos 1600€. Vaya… quien
los tuviera. Pero eh, espera, ¿ha dicho usted que tiene una casa? Venga, 600€
menos pa” la hucha. ¿Y además 3 hijos? ¿Está usted loco? Menudo gasto inútil,
vengaa, 1000€ menos (unos 400€ por hijo
al mes).
Se nos quedan unos 1600€, en total. De los 6000€ iniciales, dista un poco, ¿no?
Se nos quedan unos 1600€, en total. De los 6000€ iniciales, dista un poco, ¿no?
Bueno, pues aquí llega el acabose. Por fatalidades del
destino resulta que esos padres, tan “ricos”, con su casa de miles de euros
pagada a plazos, a base de trabajar todos los días durante 40 años, fallecen.
Esos padres, que un buen día deciden hacer testamento y dejar como herederos a sus tres queridos hijos, no sabían (o sí, pero no tenían más remedio), la deuda que les dejaban a sus hijos : el impuesto sobre la herencia y las sucesiones.
Esos padres, que un buen día deciden hacer testamento y dejar como herederos a sus tres queridos hijos, no sabían (o sí, pero no tenían más remedio), la deuda que les dejaban a sus hijos : el impuesto sobre la herencia y las sucesiones.
Vaya nombre “guapo” para un robo a “manos públicas”, ¿eh?
Resulta que los hijos que heredan una casa ya pagada (más les vale, ya que sino cargarán también con la hipoteca) van a tener que pagar un porcentaje de esa mansión que han heredado, para dárselo a su otro padre, al Estado.
Resulta que los hijos que heredan una casa ya pagada (más les vale, ya que sino cargarán también con la hipoteca) van a tener que pagar un porcentaje de esa mansión que han heredado, para dárselo a su otro padre, al Estado.
Y todo porque a sus padres se les ocurrió dejarlos de
testaferros…
Es justicia universal, los que lo tienen todo, después de
habérselo ganado*, merecen ser extorsionados durante generaciones para
pagárselo a aquellos que no lo tienen, porque no se atrevieron a invertir en
propiedad privada.
*pude eliminar esta frase si usted solo ve por el ojo izquierdo
*pude eliminar esta frase si usted solo ve por el ojo izquierdo
Es algo que nunca entenderá la izquierda, cómo alguien puede
ser tan egoísta de atreverse a tener más que otro. Cómo lo haya conseguido es
igual, siempre se puede recurrir al insulto y a la demagogia para poder acabar
con los argumentos de esos demonios liberales e individualistas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario