Se me acelera el corazón cada vez que escucho su voz. Cada vez que me mira, me derrito en pensamientos que me atrapan y no me dejan reflexionar sobre lo hondo de los sentimientos que en mi mente se forjan.
Unos sentimientos cada día más intensos, y de intensos más estúpidos aún.
No puedo evitar temblar cuando la veo frente a mi, y no puedo evitar pensar en que es ella quien me llama...
Veo su foto en el papel, por eso lo beso, por eso escribo, para plasmar eso que siento y que cada día se hace más grande y más absurdo en mi cabeza. Un amor loco, un loco que soy yo, y una mujer que es ella, que no me mira ni me piensa siquiera, y que yo busco y busco, sin sentido ni remedio, sin llegar a encontrarme jamás con su cara ni sus ojos.
Unos ojos que me pierden y enamoran cada vez que me miran y me dicen en la mente que me quieren más que a nadie, pero mienten y se esconden entre malvadas risas de ironía, entre "te quieros" desgastados y vacíos, que no son más que meras letras dentro de las muchas que nos intercambiamos día a día y que sólo para uno de los dos representan "algo más", mientras el otro las mira y no ve más que mera complacencia, un te quiero compasivo que despide y cierra una conversación a la que solo uno da importancia...
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