Perdido. Así me veo, así lo veo todo. Se ha acabado, ya no hay más que se pueda hacer. Sólo cabe esperar un giro del destino, ese cretino que me tortura cada día con el mismo pensamiento esperanzador, con un amor imposible e increíble que jamás se hará realidad, un sueño roto ya, desvanecido, pero que aún se reproduce en mis noches de soledad y reflexión.
Una reflexión que me lleva, sin remedio, una y otra vez a la misma conclusión..: todo ha terminado, abandona tus sueños, déjalos ahora que aún no tienen forma, que sólo son meras intenciones.
Y eso haré, me resignare a abandonar todo lo que esperaba, todo lo que soñaba. Nada hará ahora que un atisbo de esperanza aparezca en mi vida, no respecto a ese sueño, al menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario