Soy el mismo idiota de siempre, ese que ama demasiado y cuyo amor se deja llevar por el aire gélido del invierno.
Ese amor que se congela, que se queda ahí, quieto e inerte, sin sentido alguno. Un amor vacío, no correspondido, y frío...
Pero un amor que, sin remedio, no puedo evitar sentir... Un amor que se ha quedado ahí, callado, pero que aparece cuando menos me lo espero para recordarme que sí, que estás ahí, encerrada en mi mente desde el maldito día en que te deje pasar dentro...
Un amor sucio, que no está claro del todo, que aún se escapa a veces de mi entendimiento, pero que vuelve siempre para hundirme. Un amor que duele, que no se acaba y que no puedo esquivar.
Ese es el amor loco, el amor que me lleva a pensar demasiado en cosas que, aparentemente, no tienen sentido, que me hace ver lo que no hay, lo que no existe ni existirá nunca...
No hay comentarios:
Publicar un comentario