Llega el frío, un frío silencioso, solitario e incluso deprimente... un frío que invita a pensar más de la cuenta.... Invita a muchas cosas, algunas alocadas. Ganas de correr para mantenerme caliente, ganas de huir de todo.
Pero, a la vez, ganas de tranquilizarme, de mantener la cabeza fría y el cuerpo caliente. Ganas de parar el tiempo...
Un tiempo que,como todo, pasa lento y traicionero. Que engaña a cada segundo, y que cuando me pongo a pensarlo, ya se ha esfumado...
Mi mente sigue perdida, no sé donde, buscando una solución y una explicación a lo que me pasa, pero lo que ve no le gusta, e intenta abandonarme. Pero antes de dejarme, me recuerda algo, algo doloroso pero cierto: no buscas más que la nada, que lo imposible.Pierdes tu tiempo detrás de algo que ya no existe, y que nunca existió...
Y yo no puedo más que asentir en silencio, sabiendo que lo que dice es cierto. Pero aún así sigo sin querer rendirme, sigo sin renunciar a lo que siento, lo que llevo dentro, y que crece cada día más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario